Engullan. Destrocen.
En fin, no nos queda más que ofrecer. Unas cuantas gotas extras de sangre y quedará el aire saturado a óxido. A sal.
La nauseabunda mezcla de restos y moscas nos invade como cucarachas en verano. Y abrázame que esta puede ser la última vez. O la primera. una de tantas, yo qué sé.
Y qué pasará con los que observan el espectáculo de barbarie sentados en la cama, con la vida espaciada.
In-animada.
Pero no hables de eso en voz alta por que es tabú. Por que te van a matar. Si escuchan te buscarán y te van a matar. Hoy no o quizá sí. En una hora o dos.
Mañana tal vez; Mientras ríes o tomas café.
Antes no.
Intenta llorar, no vaya a pasar que te conviertas en un mounstro despiadado. ¿O ya lo
Cuídanos. Tú el mesías.
El rey, el presidente. Q-u-i-e-n-S-e-a.
¡Oh por favor, no los hagas loables, sólo sálvanos del letargo!
¡Bastardos!
Y qué el mañana se vaya al carajo. Ya van días que me pregunto si vale la pena levantarnos.
Bañarnos, comer, desvestirnos, coger y repetir el proceso. Hasta la eternidad.
(O hasta que una bala te atraviese la sien hermano)
"Si yo muero, espero ser recordado como el hombre que fui... ¡un hijo de puta!"
Pero tu madre no se queda atrás, pues.
Ni tu abuela:
De grandes tetas y brazos enormes, para acunarte por las noches. Por que todos somos parte de esto. Y el oasis viene con un secreto. Pero tú no lo sabrás. Jamás.
Entonces, vamos ¿qué esperas? ¿qué la mierda te asfixie?
¿Qué de pronto el mundo se rinda a tus pies? Sueñas (otra vez)
Entre más rápido lo entiendas mejor.
VAS A
MORIR
Quiero ver cuanto tiempo logras evitarlo. La muerte es impulsiva, tonta y ambiciosa. Pero muy paciente. Lleva siglos ejercitando la calma.
¿Pero qué cuernos vas a comprenderme tú?
¡Eres solo un muchacho!
Estúpido, no podrás. Somos más, tenemos la mejor arma que hay:
"LA IDIOTEZ.."
¡Chúpate ésa!
Púdrete. Qué desde que hay mundo existe gente como yo:
TEMERARIOS.
¿Y el corazón dónde esta?
-Lo dejo en el otro pantalón.
Lo olvidó.
Aún me recuerdo, retorciéndome en la cama por el peso de los recuerdos, estrémeciendome por el sonido de los fuertes truenos.
Pero ya no.
¡Con cuánta constipación luces tu lazo negro!
Antes te creí, pero ya no.
-¿Y que me importa?
A veces entre mis fantasías perturbadas me pregunto ¿cómo moriré?, entonces me doy cuenta que no tengo que imaginar mucho.
Me saturan la mente.
¡A la miércoles!
Nada me interesa ahora, todo lo perdí, la vida que soñaba y que soñamos una vez, mataste los vestigios de mi alma y ahora seguramente me matarás a mí también.
Pero me importa un carajo.
Lo que quería ya lo tuve y fue amarlo una vez, al aire, el día y los cerros que enclaustran. Al este, al sur, al poniente, a lo extenso y ancho de lo que un día fue un hogar.
Ahora sólo son restos de humo y mierda.
Más mierda que humo, si lo quieres saber.
Pero intentalo, escarba un poquito.
Tal vez encuentres fe. O no.
¡Qué fácil!
Hacerte dudar. Déjame agonizar en paz. Verte me revuelve el estómago, como si dejarán caer un gran libro dentro mío. Le pesas a mi alma.
Lárgate, después de todo al final, serás solo un número. Estadística.
NADA
(como debe de ser)
ESO DICEN.



1 comentarios:
Me agrada lo que escribes, te dejo mi correo, me encantaría platicar contigo.
Lindo día.
alfonso_bustos89@hotmail.com
Publicar un comentario en la entrada