Una palabra fuerte. Creo yo.
He escuchado por casualidad, uno o dos juicios que la gente me acarrea a mis espaldas. Aprendí a existir con mi dolor, y también logré ignorar las bocazas de los demás.
Pero ¿mala? no, mala no soy.
Yo vivo, siento, el aire, el cielo, tu piel y la mía, tus manos deslizándose en mi cintura, o mi boca retorciéndote a mordidas el cuello. Por mi sangre corre el éxtasis de ser, en mis venas se impregna la melancolía, entonces me pongo mi mejor ropa, salgo en la noche a bailar, fumo un poco de energía, bebo y sé, que después de todo, mi situación no es tan grave como yo pensaba.
No afecta lo que opinen, unos cuantos frustrados.
Porque esa noche, fuimos solo nosotros, sin interrupciones ni infiltrados.
Dicen que es un error ser como yo, porque no conozco límites, ni me arrodillo ante Dios. Que soy pecadora, una malévola mujer de papel. Solo un no se que.
Más no lo es de esa manera, y nunca lo será. Mira hombre, te voy a explicar.
Esta vida, es la que yo decidí vivir, cómo la vivo, es de acuerdo a mi método, mi enseñanza y mi decisión. Despertar al día siguiente, sin recordar la noche anterior, disfrutar libremente, no importa la ocasión. Más te recuerdo, que la fachada no le da justicia al producto. Si te dejas llevar por la etiqueta, significaría que no tienes visión de profeta, ni inteligencia.
Yo existiré, miles de noches más, aún cuando la piel de mis manos, se vuelva curtida y yo ya no sienta nada. Aún cuando las orillas de mis ojos se arruguen, y las convicciones se me caigan al suelo. Aún cuando el mundo deje de ser mundo. Los demás comprenderán que el mejor no es quien tuvo más, si no a quién le falto menos. Y yo lo tengo todo el día de hoy. Viviré, satisfecha, porque la vida me hizo los favores, y nunca me derrumbe. Honesta, porque acepto cuando me equivoque.
Y a tu lado tal vez, si no te molesta mi alma descompuesta.
No te puedo jurar que cambiaré. Pero te puedo dar recompensas por cada traspié.
Ven conmigo, y no temas, no soy buena, pero te cuidaré.
Anda ve, dile a tu madre que conmigo estarás bien.
Limpiare la costra en tu corazón.
Limpiare la costra en tu corazón.
Y te daré mas pasión, de la que podrás soportar.


4 comentarios:
Mi mamá cree que eres buena y confía en tí. Ella desea que me case contigo.
excelente, me encanto :)
interesante...
creo que mucha gente tiene una vision muy cerrada de la vida, no tiene perspectiva.. y se crean un mundo vacio segun sus estupidas reglas...
me gusta como filosofas...
Seguramente la gente como tú y como yo arderemos en el infierno. Sólo me consuela, como tú te defines, el saberme también de papel... Así, al menos, me consumiré pronto.
Besos, Gizeh.
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